La Madre Tierra comienza un período de descanso. El ganado que no pudiese aguantar el invierno sería sacrificado ritualmente para propiciar un buen invierno y alimentar a los espíritus de los muertos que acudían a la celebración. Se decía que tras Samhain, todo lo que no se hubiese cosechado, pertenecía a los duendes.

Es el momento de hacer balance, de pensar en las lecciones que hemos aprendido en la última rueda anual, de prepararnos para lo que aun ha de llegar y de deshacernos de todo aquello que nos sobra, lo que no necesitamos: rencores, odios y disputas que nos lastran en el nuevo camino que hemos de recorrer.

 

Es una festividad en donde los celtas celebraban su primer día del año. Es una de las principales fiestas dentro de las culturas paganas. Una fecha de gran gozo y reverencia, ya que se celebra la despedida de año y el comienzo de un nuevo ciclo. Además se conmemora a los familiares y amigos que han partido a las tierras del eterno verano, conociéndosele también como la ‘noche de nuestros ancestros’.

 

Para los paganos esta festividad, equivale a la tradicional despedida de año que se celebra el 31 de diciembre, según la tradición cristiana. La llegada del cristianismo lo transformó en el día de ‘Todos los Santos’ y en el día de ‘Todos los Difuntos’. Según fue pasando el tiempo, la palabra Samonis se hizo Samuin o Samain en irlandés antiguo, y Samhain en el moderno.

 

En esta festividad se conmemora la muerte simbólica del Dios Sol, en donde atravesará su trayectoria hacia el mundo de los muertos, conocido como la Tierra Estival. Luego de su muerte, los días comienzan a tornarse más cortos y las noches se alargan. Es un momento en donde la oscuridad, se manifiesta para completar el ciclo natural de la vida, muerte y renacimiento.

 

Luego de su partida, el Dios Sol, se preparará para habituarse en el vientre de la Diosa madre, quien le dará a luz en el Solsticio Invernal. En este día se marca la tercera y última cosecha del año. Por esta razón se preparan grandes festines, celebrando así las bondades de la tierra. Además se almacenaba esa cosecha para poder tener alimentos en el inminente invierno que se avecinaba.

 

A la media noche de Samonis, el velo que une el plano físico con el plano espiritual, se torna fino. Lo que nos permite realizar trabajos mágicos con la ayuda de los seres del otro plano. No es necesario realizar rituales mágicos en esta festividad, pero para los brujos, sería el momento más adecuado, para realizar sus artes mágicas y adivinatorias.

 

 

 

 

 

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