La luna llena

 

 "Cuando esté llena, reza a la Luna. Así contigo abundará la fortuna. Lo que busques encontrarás, sea en la tierra o en el mar."

 

En el período de luna llena, que le llama Esbat, es un momento para dedicarlo a la Diosa Madre.

En este momento, el poder de la Diosa es excepcional, y es uno de los mejores momentos para realizar rituales y magia….

Un ritual para el practicante solitario:

Aunque muchas personas se reúnen para honrar a la Diosa, muchos otros lo hacen en solitario.

 

Una vez que has trazado el círculo, que has llamado a los 4 o cualquier otro rito preliminar que desees, ponte delante de tu altar y dar comienzo a la parte central de tu ritual, declarando tu propósito en voz alta. Evoca a la Diosa con tus palabras, o con algunas que encuentre y que sean de tu agrado.

 

Dedica luego unos momentos  a sentir tu conexión con la energía de la luna llena, con la Diosa madre. Enciende una vela en su honor. El rojo, por ejemplo, como lo hacían los antiguos celtas, pues es el color de la madre, pero puedes usar el plateado, blanco, o el verde.

Enciende inciensos asociados con ella, como el jazmín, el sándalo, limón, loto o gardenia…aunque para mí, el que la relaciona es la rosa, puesto que es el olor del amor, y creo, personalmente que una madre es la representación del amor…

 

Aunque en este ritual estamos honrando a la Diosa, tampoco tenemos que olvidar a su consorte, el Dios….dale también la bienvenida a tu círculo.

 

Dedica unos minutos a tomar conciencia de su presencia en el círculo.

Enciende una vela en su honor, sus colores habituales son el dorado, naranja el rojo y el amarillo….si prefieres un incienso, puedes poner el de eucalipto, ámbar o mirra.

 

Una vez que hayas entrado en sintonía con ellos, ya estás en disposición de Atraer hacia ti la Luna. Usa la herramienta que consideres adecuada, una puntiaguda, una copa, etc, etc, eso se deja a la elección de la bruja.

Empieza por situarte todo lo cerca que puedas del centro del círculo y, a continuación, gira para orientarte hacia la luna. Permite que su luz inunde tu rostro. Si no estás al aire libre, procura ponerte cerca de una ventana…y si no es posible, basta con mirar hacia arriba y visualizar el poder  lunar que atraviesa el techo y te baña en su luz.

Si usas un cuchillo ritual, elévalo y apunta con él el centro de la luna, pero si usas el cáliz, ponlo enfrente de tu cara para poder ver reflejado el rostro de la luna.

Aquí puedes pronunciar una declaración de alineamiento con ella.

Cuando sientas que la esencia de la luna ha llenado tu herramienta, prepárate para acogerla en tu interior.

 

“Absorbo la luna en mí. Soy la divinidad encarnada. Soy la Diosa, Ella es yo”

 

Cuando hayas absorbido toda la energía, deposita la herramienta en el altar…ahora dedica el tiempo que necesites, para recibir los mensajes de la Diosa y para meditar sobre ella.

 

Luna gibosa o casi llena:

Muchas veces es confundida con la luna llena, especialmente en su último día. Es el momento de atar cabos sueltos e introducir cambios. A veces da la impresión de que el trabajo se ha paralizado, pero en realidad es solo cuestión de tiempo. Lo ideal en esta fase es relajarse y planificar los trabajos para la luna llena.

 

La luna sale a media tarde y se pone sobre las tres de la madrugada. Su mayor fuerza está entre las 22 y las 23. Son ideales las Diosas de la noche, como las que simbolicen propia noche o las diosas de las estrellas.

 

El objetivo para el que puedes trabajar es la paciencia.

Meditaciones: Acercarse en meditación al objetivo. Prepararse para la energía de la luna llena, que está a punto de llegar.

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