Nombre común o vulgar: Árbol de los tomates, Árbol del tomate, Tomate arbóreo del Perú, Tamarillo, Tamarillos, Tomate de árbol, Tomates de árbol

Nombre científico o latino: Cyphomandra betacea

Familia: Solanáceas (Solanaceae).

Origen: originaria de los Andes, ésta especie se encuentra en huertos familiares desde el norte de la Argentina hasta el sureste de México y en las Antillas. Son países productores Colombia, Brasil, Nueva Zelanda, Kenia, Sudáfrica, California (EE.UU.), India, Sri Lanka.

 

Arbusto perennifolio de 3 a 4 m de altura.

Hojas simples, aovadas o cordadas, por lo general íntegras, pubescentes, de hasta 30 cm de largo.

Los frutos son comestibles, pudiendo comerse crudos o guisados.

Tiene forma oviforme, su piel es lisa, turgente, brillante y de un cierto sabor amargo.

El color varía del rojo al carmín, aunque también hay variedades de tonos anaranjados a los que se les han alterado sus propiedades siendo más dulces y conteniendo unas semillas más pequeñas y tiernas.

 

La pulpa del tamarillo es de color naranja oscuro, gelatinosa y en su interior alberga numerosas semillas de color granate intenso.

Su sabor es agridulce.

En Colombia, se prepara como jugo o bebida refrescante macerada o licuada en agua o leche.

En Nueva Zelanda se utiliza como verdura en ensaladas y platillos salados cocidos o incorporado a postres.

Existen variedades de tomate de árbol amarillas naranja y frutas rojas.

 

CULTIVO

Crece en climas de bosque húmedo montano con temperaturas entre los 13° y 24° C, con pluviosidad de 600 a 1.500 mm anuales.

Planta delicada al frío y a los vientos, por lo que debe cultivarse en zonas costeras y resguardadas.

Prefiere suelos fértiles y abonados.

Sensible a las sequías.

Anualmente se podan sus ramas y tronco para obtener un crecimiento vigoroso.

Enfermedades causadas por hongos, tales como manchas foliares por Colletotrichum gloeosporioides, Alternaria sp. y Cercospora sp.; antracnosis o pudrición del fruto por C. gloeosporiodes y posiblemente por Colletotrichum acutatum, Oidio o Ceniza por Oidium sp. y la muerte de plantas asociada a Pythium sp. y Phytophthora sp.

Se multiplica por semillas, que germinan con mucha facilidad con temperaturas superiores a 20ºC. La germinación usualmente toma 20 días.

 

Medicina

Sus usos medicinales den Colombia y Ecuador están relacionados con las afecciones de garganta y gripe.

El fruto o las hojas, previamente calentadas o soasadas, de aplican en forma tópica contra la inflamación de amígdalas o anginas especialmente.

 

Por su sabor y apariencia, combina con otros alimentos que lo enriquecen en matices y nutrientes, por lo que lo pueden consumir los niños, los jóvenes, los adultos, los deportistas, las mujeres embarazadas o madres lactantes y las personas mayores.

Por su aporte de provitamina A y vitamina C, su consumo es adecuado para quienes tienen un mayor riesgo de sufrir carencias de dichas vitaminas: personas que no toleran los cítricos, el pimiento u otros vegetales, que son fuente casi exclusiva de vitamina C en nuestra alimentación; para quienes deben llevar a cabo una dieta baja en grasa y por tanto con un contenido escaso de vitamina A o para personas cuyas necesidades nutritivas están aumentadas. Algunas de estas situaciones son: periodos de crecimiento, embarazo y lactancia materna. Así mismo, el tabaco, el abuso del alcohol, el empleo de ciertos medicamentos, situaciones de estrés y las defensas disminuidas, la actividad física intensa, el cáncer y el Sida, las pérdidas digestivas y las enfermedades inflamatorias crónicas que disminuyen el aprovechamiento y producen mala absorción de nutrientes.

Las vitaminas A y C, como antioxidantes, contribuyen a reducir el riesgo de múltiples enfermedades, entre ellas, las cardiovasculares, las degenerativas e incluso el cáncer. Además, debido a que la vitamina C aumenta la absorción del hierro de los alimentos, se aconseja en caso de anemia ferropénica, acompañando a los alimentos ricos en hierro o a los suplementos de este mineral ya que esto acelera la recuperación.

Su contenido de fibra le confiere propiedades laxantes. La fibra previene o mejora el estreñimiento, contribuye a reducir las tasas de colesterol en sangre y al buen control de la glucemia en la persona que tiene diabetes. Ejerce un efecto saciante, lo que beneficia a las personas que llevan a cabo una dieta para perder peso.

 

 

Fuentes:

-         www.infojardin.com

-         www.enfemenino.com

 

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